Lloret de Mar

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Leyendas y Tradiciones

"El Ball de Plaça"

Esta danza, también llamada "de ses almorratxes" se baila desde tiempos inmemoriales. Seguramente procede del "Baile del Cirio", de toma de posesión de los nuevos "obrers" (administradores). La música parece un claro exponente del siglo pasado o como máximo del XVIII, la danza tiene raíces antiguas y unas indudables matices árabes como queda evidente con la "almorratxa", una pequeña vasija de cristal con agua perfumada que el bailador da a su respectiva pareja.

Según cuenta la tradición, durante la época en la que la costa catalana sufría repetidos ataques de piratas musulmanes y barbarescos llegó a Lloret un árabe, joven y rico, que se enamoró perdidamente de una joven de la población. El chico hizo todo lo posible para enamorar a la joven pero esta lo rechazaba continuamente a causa de sus diferencias religiosas. Un día durante un baile el joven vistió sus mejores galas y se acercó a la chica a regalarle una "almorratxa" , vasija preciosa de cristal con agua perfumada; la chica ante tal atrevimiento tiró el regalo contra el suelo y este quedo hecho pedazos. Dicen que el chico avergonzado volvió a África y ella sintiéndose triste y disortada se encerró en un convento.

Actualmente la danza de les "almorratxas" se baila los días 24 y 26 de julio. Los protagonistas son 4 parejas de bailadores . Las chicas se visten generalmente de largo y de blanco elegantísimo, los chicos también muy apuestos suelen salir vestidos de oscuro. Las chicas son cuatro "obreres" que son elegidas para el cargo durante una año. Los "obrers" que se ocupan del cuidado de la ermita de Santa Cristina son elegidos en el cargo durante cuatro años y su función durante los dias de la fiesta mayor es acompañar a las chicas antes del baile como si las estuvieran presentando en sociedad y cederlas al bailador. Durante la primera parte la danza es lenta y ceremoniosa y los componentes de cada pareja bailan cogidos de la mano derecha. Posteriormente, las chicas recuerdan el episodio del joven árabe con la muchacha de Lloret y tiran la "almorratxa" al suelo con fuerza con la intención de romperla. Dice la tradición que si la "almorratxa" se rompe la chica contraerá matrimonio durante el año siguiente; sino no se casará nunca. Cuando acaba el acto acompañado de música festiva se baila parte más festiva que se llama "toquen a correr".

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